miércoles, 13 de febrero de 2013

LA AMARGURA, DE HEBREA

La Hermandad se viste de ceniza recordando que polvo es y en polvo se convertirá, vuelve la cabeza atrás para mirar los errores...y para mirar a su Madre. Es Ella la que nos convierte, nuestro guia, ese dedo que nos señala que ya queda poco para que el Maestro cargue con la Cruz de nuestros pecados. ¡Qué mejor forma de hacerlo que ataviada de nazarena!

 
Así, nuestros vestidores nos regalan de nuevo esta bella estampa: los atributos de la pasión en sus manos, la espera de aquel infierno en Jerusalén,...y la esperanza de volver a subir de nuevo a San Antón.

1 comentario:

Pepi Díaz dijo...

Que linda esta La Virgen vestida de Hebrea,con tantos colores que realzan su belleza.
Enhorabuena a sus vestidores..como siempre no dejais de sorprendernos.